Translate

sábado, 31 de enero de 2009

¡HUMANAMENTE IMPOSIBLE!

La responsabilidad  va más allá  de simplemente preparar y pronunciar algunos sermones y discursos. La responsabilidad de ministrar a unas cuantas personas es fácil y será cómodo, si no pretendemos crecer, pero ¿qué, sí el Señor añade el número de hermanos para ministrar, y ministrar en forma personalizada a cada una de ellas?

Dios conoce cada latido del corazón: de alegría, placer, dolor, clamor, lagrima y preocupación, prueba, tentación que con frecuencia ataca, critica que se opone, obligaciones y demandas, presión, peso. Cada una de ellas conoce Dios.

¡Esta responsabilidad humanamente es imposible! Pero no con Dios.

Pablo dice, que Dios lo puso en el ministerio, porque Dios lo tuvo por fiel, y que fue Cristo el que lo fortaleció 
1Timoteo 1.12  y que el ministerio le había sido encomendado, Pablo tenía una gran  y única responsabilidad.

La responsabilidad encomendada es el glorioso evangelio del Dios bendito, el evangelio es gente, nuestro ministerio es gente, nuestra responsabilidad es gente. 1Timoteo 1.11

Como servidores de Cristo, Dios requiere una cosa de nosotros “FIDELIDAD”. Fidelidad es la demanda clave que Dios nos hace.
No se requiere ser inteligente.
No se requiere ser brillante.
No se requiere ser hábil.
No se requiere ser exitoso.
SE REQUIERE QUE SEAMOS FIELES

1Corintios 4.1-2  Así  pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los ministerios de Dios. Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel.

viernes, 30 de enero de 2009

A SUS MARCAS, LISTOS, ¡YAAAAAAAAAAAA!


Estoy convencido  del profundo y poderoso impacto que hace la Palabra de Dios en aquellos que recogen, toman y crecen en su sabiduría; y con genuina emoción comparto unos pensamientos, teniendo la esperanza de llegar, dar y motivar, desde el más joven entusiasta hasta el más avanzado en días.

Sabemos que tenemos una carrera como cristianos, que se inició cuando recibimos a nuestro Señor Jesucristo, una carrera, tiene una partida y una llegada (meta) Hebreos 12.1, nuestro Señor Jesucristo empezó ésta carrera en nosotros, Filipenses 1.6; el apóstol Pedro nos exhorta a seguir el ejemplo de nuestro Señor 1Pedro 2.21, el apóstol Juan nos dice que debemos caminar como él anduvo 1Juan 2.6.  Así que Pablo nos insta a correr de tal manera que lleguemos y obtengamos el premio. 1Corintios 9.24.

Este será nuestro tema central.

Empecemos a correr la carrera, el mundo nos observa y nuestros testigos en los cielos nos animan.

Gálatas 5.7  Vosotros corríais bien; ¿quién os estorbó para no obedecer a la verdad?

NOTA: TAL VEZ NO LLENE SUS EXPECTATIVAS, ME GUSTARÍA SU PUNTO DE VISTA BIBLICO, ESTO NOS AYUDARÁ A TERMINAR LA CARRERA CON ÉXITO, PARA LA HONRA Y GLORIA DE NUESTRO GRAN DIOS Y SALVADOR JESUCRISTO.