Es alarmante por la rápida decadencia moral que se ve en nuestra sociedad actual.
El rompimiento de las relaciones matrimoniales está en aumento y aún dentro de las iglesias, las tasas de divorcios entre pastores y sus esposas.
La mayoría de los crímenes juveniles, pandillas, y drogadictos, delincuencia en nuestro país, son cometidos por aquellos que han sido criados en hogares rotos.
Éxodo 34.7 ¿Por qué el pecado podría afectar a los nietos y biznietos? Este no es un castigo sin reglas. Los hijos seguirían sufriendo debido a los pecados de los padres.
Por ejemplo, considere el maltrato a los niños o el alcoholismo. Aunque estos son obvios, los pecados tales como el egoísmo y la codicia pueden transmitirse de la misma manera.
Las consecuencias terribles del pecado no están limitadas a un miembro de la familia.
Cuídese de no tratar al pecado de manera indiferente, arrepiéntase y apártese de él. Puede que ahora sienta un poco de dolor, pero más tarde el pecado puede cobrárselo en una de las áreas más sensibles de su vida: sus hijos y sus nietos.
Lucas 14.34-35 Buena es la sal; mas si la sal se hiciere insípida, ¿con qué se sazonará? 35Ni para la tierra ni para el muladar es útil; la arrojan fuera. El que tiene oídos para oír, oiga
Algunos que reciben esta verdad pagarán un precio caro sí la predican en los ministerios de hoy día, pero valdrá la pena cuando venga el tiempo de la cosecha.
Los precursores del evangelio, pagaron un precio muy alto como Juan el Bautista. Dios siempre ha honrado a aquellos siervos que estaban dispuestos a adoptar una postura firme con Su Palabra, sin importar lo que les costara.
A.W. Tozer dijo:
La exposición bíblica sin aplicación moral no trae ninguna oposición. Solamente cuando el oyente es forzado a comprender la verdad es que hay conflicto en su corazón, esa resistencia se asienta.
Mientras la gente puede escuchar que la ortodoxia concede divorcios de por vida, irán y apoyaran iglesias e instituciones sin oponerse..
En cambio, el hombre que predique la verdad y la aplique a las vidas de sus oyentes, sentirá los clavos y las espinas. Llevará una vida ardua, pero gloriosa.
Cualquiera que se atreve a enfrentar a la teología de la masa popular sabrá a que me refiero.




