Translate

miércoles, 30 de noviembre de 2011

NUESTRAS OBRAS SERÁN CONTADAS


Las obras religiosas nunca le han impresionado a Dios.
Los "fariseos" daban sus diezmos, oraban y ayunaban tres veces a la semana.

Las "buenas obras" son obras hechas, dependientes del Espíritu Santo, Jesús dijo, "separados de mí nada podéis hacer." Sin embargo, cantamos, enseñamos, predicamos, adoramos, damos, testificamos y obramos sin el poder del Espíritu Santo.


A muchos se les tiene que rogar, jalar, empujar, sobornar y acariciar, ¿por qué? Porque muchos le están dando las "sobras" a Dios en vez de darle lo mejor. Ellos están en medio de una rutina, una rutina religiosa, pero su corazón no está en su obra.



¿Cómo estás en la obra?