Cada 28, desde 1995, es un maravilloso día para nosotros, es ese año que Dios nos dio a nuestra hijita, fue, es y será una gran bendición, al verla nos sentimos bendecidos, y oramos por ella que siga amando al Señor y que su vida esté consagrada solamente a él.
Ella misma preparó su propia torta y estaba riquísima, y lo compartimos con algunos hermanos, ella estaba muy feliz y agradecida al Señor.
La amamos muchísimo.
Hija Dios te bendiga.
No hay comentarios:
Publicar un comentario